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Cuando la buena comida hace daño

Orbis les presenta un interesante artículo sobre esta nueva obsesión con la comida que tienen muchos adolescentes, tanto niñas como varones, y que revela el cuidado que debemos tener con su alimento aun -o más aun- cuando observen un riguroso esquema de productos dañinos. Vale la pena su lectura.

Abstenerse de comer fuera de casa es una clara señal.

Abstenerse de comer fuera de casa es una clara señal.

 

Por: Ariadne Moreno

A MENUDO MUCHAS MADRES se sienten complacidas porque sus hijos tienen el hábito de “comer sano”, contrario a tantas familias con hijos que padecen sobrepeso o desórdenes alimenticios plenamente reconocidos como la anorexia, la falta de alimentos. Sin embargo, esos hábitos de buscar comida dietética pueden esconder una obsesión difícil de diagnosticar: la ortorexia.
Cuando una persona presenta una obsesión patológica por consumir solamente comida sana o solo comida de cierto tipo, ya sea orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasa, sin carne, o solo frutas o alimentos crudos, entonces padece de ortorexia.
No debe confundirse la ortorexia con otros problemas relacionados con la ingesta de alimentos, como la bulimia o la anorexia.
“Mientras que la anorexia implica una obsesión por la cantidad de comida que se ingiere y por el peso corporal, la ortorexia -del griego orthos (correcto) y arexis (apetito)- se define como una obsesión perjudicial por comer sano. Aunque parezca una paradoja, un afán desmedido por consumir únicamente alimentos sin conservantes, pesticidas, grasas o edulcorantes es la antítesis de lo saludable”. (Ruipérez&López, 2008, p.174).
La ortorexia sistematiza el rechazo a alimentos supuestamente “dañinos” o de “mala calidad” y puede llegar a la muerte, como le pasó en 2003 a Kate Finn, la paciente que llevó al médico norteamericano Steven Bratman a denominar este nuevo mal como ortorexia nerviosa e introducirlo dentro de los trastornos alimenticios (Bratman, 2004).

Inculcar en los niños el excesivo cuidado de la alimentación tiene sus consecuencias.

Inculcar en los niños el excesivo cuidado de la alimentación tiene sus consecuencias.

Las consecuencias de la ortorexia no solo se reflejan de forma directa en el organismo, como la anemia. Este tipo de paciente “autista alimentario” llega al punto de rechazar comer fuera de casa para evitar que le sirvan alimentos que no cumplan sus patrones establecidos. Esto hace que el ortoréxico abandone paulatinamente la vida social y su carácter se torne agrio.
Según Morales Güeto (2007), las mujeres son diez veces más propensas a la ortorexia, especialmente las vegetarianas, macrobióticas, frutistas y crudistas. El tratamiento de la ortorexia es complicado, debido a que el paciente no tiene conciencia de estar enfermo y por lo tanto rechaza la necesidad de terapia. Según la Doctora María Luisa Catalina, del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Móstoles (Madrid), citada por Ruipérez&López (2008), las personas ortoréxicas tienen problemas subyacentes como dificultades de relación personal, sentimiento de no encajar con su medio, tendencia al perfeccionismo y rigidez, necesidad de controlar estrictamente su vida.
Usted puede identificar si sus hijos o personas cercanas padecen esta enfermedad cuando le dedican mucho tiempo a vigilar la calidad de los alimentos, planifican metódicamente la comida del día siguiente, muestran un excesivo culto al cuerpo, revisan las etiquetas de los productos que compran, muestran rechazo a las personas que no actúan como ellos (Trinidad Ayela Pastor, 2009, p. 65).
Las causas que provocan el comportamiento obsesivo con la comida saludable proviene de la difusión desmedida en las sociedades occidentales del culto al cuerpo y los regímenes adelgazantes, la preocupación por el ambiente y la contaminación de los alimentos (Medina, Rivera-Hernández & Doutrich: sin fecha, p.146).

Tegucigalpa, agosto 2013

Bibliografía
Cindy Medina, Norma Rivera-Hernández & Cynthia Doutrich: Senderos: Puentes y barreras, sin fecha.
David Ruipérez Serrano & Lorena López Lobo: Mi mente es mi enemigo. Editorial Edad, Madrid, 2008.
Juan Morales Güeto: Nutriterapia, salud y longevidad: Qué comer para vivir mejor: Ediciones Díaz de Santos, Madrid: 2007.
Ma. Rosario Trinidad Ayela Pastor: Adolescentes: trastornos de alimentación: Educa: Alicante: 2009.
Steven Bratman: Health Food Junkies: The Rise of Orthorexia Nervosa – the Health Food Eating Disorder. 2004.

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